Como suele decirse, entramos en escuelita.
El sábado 20 de enero de 2024 volvíamos de Argentina en nuestro vehículo. Nuestro último pernocte fue en la ciudad de Formosa. Decidimos, por parecernos una opción pintoresca y diferente, realizar el paso fronterizo en balsa.
La conclusión rápida: no vale la pena.
“A veces el camino supuestamente más pintoresco se convierte en una lección de paciencia a orillas del río.”
La historia un poco más larga… Si bien el trámite de paso por migraciones y aduanas de Argentina es bastante rápido, el problema principal es la espera para la llegada de la balsa. Mientras estábamos allí atracó una embarcación y descargó los vehículos que traía desde Paraguay.
Sin embargo, por alguna razón no nos permitieron abordar. Cedieron el paso prioritario a tres camiones cisterna que, aun sin completar la capacidad máxima de la balsa, zarparon de inmediato, dejando que la fila de automóviles y la espera en el puerto se hicieran cada vez más largas. Finalmente, nos permitieron abordar en la siguiente balsa. El costo del cruce es de aproximadamente 130.000 guaraníes.
Ubicación del paso fronterizo en balsa sobre el Río Paraguay en Puerto Pilcomayo.
Hubiera sido considerablemente más rápido y económico continuar por carretera hasta Clorinda y cruzar directamente por el puente San Ignacio de Loyola sobre el Río Pilcomayo.

Diosnel Herrnsdorf
Head Sommelier & Curador de Viajes en Fast Track Travel. Apasionado por descubrir terroirs singulares y destilados de autor.